Todos tenemos un maestro y un guerrero en nuestro interior que nos sirven de guía en el camino de la vida. El maestro no es otra cosa que nuestra sabiduria interna heredada de nuestros ancestros. El guerrero es nuestro deseo de luchar por aquello que necesitamos alcanzar para crecer como personas. El diálogo entre el maestro y el guerrero es necesario para completar la gesta más dificil de la vida: aprender a vivir en el aquí y en el ahora, y tal y comos somos.
martes, 24 de mayo de 2011
Querido Láak’iich:
"El más excelso acto de amor que puedes realizar no es un acto de servicio, sino un acto de contemplación, de visión. Cuando sirves a las personas, lo que haces es ayudar, apoyar, consolar, aliviar su dolor... Cuando las ves en su belleza y bondad interiores, lo que haces es transformar y crear." Anthony De Mello.
Y por eso cada día intento no hacer, no intervenir en tu batalla aunque me es difícil. Y también por eso cada día intento contemplar tu bondad, y tu fuerza interiores.
Que le Gran Maestro te guié y te acompañe. Un abrazo desde el otro lado del charco.
Tu hermano Láak’fayo.
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