Te escribo en respuesta a tu carta del miércoles pasado. Primero que nada agradezco tu sinceridad, y no agradezco tus formas. Percibo tanta dureza en tu carta, y lo más triste es que probablemente eres tan dura contigo como lo eres conmigo. Suavidad, hay tanta en el universo d y sin embargo tan poca entre los seres humanos. Pero como dices tu, tu bienestar no es mi asunto así que tu misma.
Pides compasión y misericordia, me gustaría contestarte con una frase lapidaria diciendo: "Recibirás tanta como la que tiene tu carta". La verdad es que prefiero dejarme de frases lapidarias y así poder continuar mi camino.
Y mejor aquí paro, pues ya no quiero poner mi energía en este asunto.
Adeu-siau.
Aprendiz de Guerrero.
P.d. Para cualquier aclaración puedes llamarme al 55-55-sin-corriente.