Todos tenemos un maestro y un guerrero en nuestro interior que nos sirven de guía en el camino de la vida. El maestro no es otra cosa que nuestra sabiduria interna heredada de nuestros ancestros. El guerrero es nuestro deseo de luchar por aquello que necesitamos alcanzar para crecer como personas. El diálogo entre el maestro y el guerrero es necesario para completar la gesta más dificil de la vida: aprender a vivir en el aquí y en el ahora, y tal y comos somos.
martes, 9 de junio de 2015
Y el viento del sur llegó
El viento del sur llegó y refrescó mis áridas planicies. Un viento impetuoso que trajo vida y agua. El agua tan vital para la vida y de la que he olvidado su sabor. Sigue soplando que aquí espero, soy tierra seca y fértil. Rié, grita, bufa, aquí te espero, para contigo hacer florecer este chaparral.
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