Todos tenemos un maestro y un guerrero en nuestro interior que nos sirven de guía en el camino de la vida. El maestro no es otra cosa que nuestra sabiduria interna heredada de nuestros ancestros. El guerrero es nuestro deseo de luchar por aquello que necesitamos alcanzar para crecer como personas. El diálogo entre el maestro y el guerrero es necesario para completar la gesta más dificil de la vida: aprender a vivir en el aquí y en el ahora, y tal y comos somos.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Soy, entonces siento felicidad
No soy para ser feliz con alguien.
No hago para ser feliz con alguien.
Yo soy. Hago por mi, soy por mi.
Luego entonces siento felicidad.
Y siendo, puedo compartir con alguien
que se siente feliz por ser.
El guerrero
lunes, 20 de mayo de 2013
¡Procura mujer!!!!
¡Tu procura. que ya nos encontraremos!
martes, 16 de abril de 2013
¿Y tu que piensas de Cataluña?
Mejor no lo hubiera dicho yo.
sábado, 23 de marzo de 2013
Estar solo...
Estar solo, te permite estar alejado de malas compañías.
Estar solo, no te permite compartir tu vida.
Estar solo no es ni bueno ni malo;
estar solo, es la oportunidad de conocer la felicidad por ti mismo,
para después poder compartirla con alguien más.
viernes, 22 de marzo de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
jueves, 7 de marzo de 2013
Yo no soy...
Yo no soy nadie para entrar en tu corazón, pero una palabra tuya bastará para alegrar el mio.
Un espíritu, no tan santo y muy enamorado
Un espíritu, no tan santo y muy enamorado
martes, 26 de febrero de 2013
Y tu, ¿ que te has puesto?
Hoy no sabía que ponerme....
y me puse feliz!
Acción poética Ensenada
y me puse feliz!
Acción poética Ensenada
domingo, 10 de febrero de 2013
Acuerdo de almas
Con cada persona
que forma parte de nuestra vida establecemos un acuerdo de almas. Esto
significa que mucho tiempo atrás, en el reino de las almas, prometimos
tener un encuentro especial, compartir la vida, modelar la experiencia,
completar otra alma, al unirnos con ella en esta vida terrenal.
Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan “iluminación”.
Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.
Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia alma y las de los demás.
Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol: todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigir nuestros actos hacia la unión final.
Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fin es el desarrollo del alma.
Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito: el de entrar en contacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.
Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso. A la luz del espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.
Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan “iluminación”.
Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.
Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia alma y las de los demás.
Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol: todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigir nuestros actos hacia la unión final.
Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fin es el desarrollo del alma.
Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito: el de entrar en contacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.
Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso. A la luz del espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.
A los Guerreros del Amor
Hay una legión de personas en todo el planeta que individualmente forman un linaje anónimo de guerreros que vibran en la frecuencia del amor.
Todos coinciden en su interés por crecer y aprender.
Todos ellos están sintiendo en este momento procesos de cambio,
adaptándose a una nueva forma de ver el mundo.
Todo está decidido por la energía del amor.
Son guiados por la voz que les dicta su corazón.
Se sienten acogidos por algo más elevado, por encima de sus historias personales que resuena como un lejano eco en su mente, recordándoles su verdadero origen.
Este ejército de diapasones de 'buenas vibraciones' está ahora mismo haciendo resonar la atmósfera del planeta con una melodía de esperanza.
Todos juntos mejoran y equilibran el planeta.
Son precisos para romper el sueño
de la agresión y de la separación.
Cada acontecimiento lo reciben con espontaneidad e inocencia.
Y crean un enfoque diferente para afrontar la vida.
Guerreros solitarios en la búsqueda,
que pensáis que se pueden mirar las cosas de otra manera, que sentís que perdonar y fluir es lo mejor para seguir adelante, que intentáis llenar vuestra vida de positividad.
Para vosotros/as, guerreros de la pasión por la vida, que aún sentís compasión por vuestros semejantes.
No estáis solos.
Somos multitud.
Estamos en la fuente,
en el linaje de los guerreros del amor.
Por tanto no hay nada que temer.
Que consigáis todo lo que os pertenece.
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